Qué incluye
- Sesión inicial y valoración de si el conflicto se puede mediar
- Sesiones de mediación con acta de cada una
- Acuerdo de mediación o, si no lo hay, la certificación de que se intentó
Socios, vecinos, herencias, clientes o proveedores: conflictos que conviene intentar ordenar. Primero entendemos qué se discute y con quién; después vemos si la otra parte se sentaría a hablar o si hace falta otra vía.
Un proveedor con el que se ha torcido un contrato y con el que preferís arreglarlo sin juicio. Dos socios que no se ponen de acuerdo en cómo repartir o cerrar. Una herencia bloqueada porque un hermano no firma. Un cliente que discute una factura pero con el que quieres seguir trabajando. Un conflicto con la comunidad de vecinos que lleva años enquistado.
La mediación y el arbitraje tienen sentido cuando las dos partes prefieren una solución a tener razón. Nuestro primer trabajo es averiguar si eso es posible en tu caso. Si lo es, organizamos la mediación con una persona mediadora independiente, que os ayuda a llegar a un acuerdo; si lo hay, se puede elevar a escritura pública para poder exigirlo. Si no lo es, te lo decimos y te explicamos la alternativa.
El contrato, testamento, convenio o estatutos de los que nace la disputa.
Las últimas propuestas cruzadas con la otra parte.
Las cifras en juego, si el conflicto es económico.
Cuéntanos tu caso en dos minutos. Con lo que nos digas, una persona te dice qué se puede hacer y qué cuesta.